Se acaba el año y toca hacer balance.
No ha sido un año bueno, me ha tocado vivir momentos muy difíciles y situaciones a las que nunca me había enfrentado. Y no con demasiada ayuda.
Ha habido muchos momentos en los que me hubiera gustado dejarlo todo atrás y empezar completamente de cero, pero, por unas cosas o por otras, no lo hice.
He tenido la suerte de conocer a muchas personas, de las cuales, algunas ahora forman parte de mi vida, y no sabría vivir sin ellas.
Pero, aunque, siendo sincera, haya sido uno de los peores años, prefiero quedarme con todos los buenos momentos que he tenido, que, por suerte, han sido muchos, y quiero dejar atrás todo lo demás.
Ahora toca mirar hacia el futuro, y no volver a cometer los mismos errores que cometí este año, porque, si para algo sirven, son para aprender, ¿no?
Tengo varios propósitos para este año, y, aunque la mayoría no se cumplirán, hay algunos por los que lucharé hasta que los consiga, porque ya va siendo hora de que empiece a confiar en mi, y de que me empiece a importar menos lo que la gente dice. Ya va siendo hora de que sea más feliz.

No hay comentarios:
Publicar un comentario