jueves, 20 de marzo de 2014

Perdida. Sin rumbo fijo

Y te miré a los ojos, pero no te encontré. Busqué y busqué, pero no apareciste. No eras ese chico con el que yo me reía, disfrutaba, con el que fui feliz. Con el que yo viví. Y al no encontrarte, yo me perdí. Me adentré en un mundo imposible, en un bucle sin salida, en un espacio sin fin. No podía salir de ahí, pero tampoco supe si quería. No era mi mundo, pero ¿cuál podía serlo?


miércoles, 19 de marzo de 2014

C'est la vie

A veces, cuando la vida te da palos, lo ves todo negro. Lo único que quieres es hundirte y desaparecer. Piensas que no hay solución, que nada tiene arreglo, que te va a ser imposible salir de ahí. Pero, aunque te cueste, acabas viendo un pequeño rayo de luz, al que te sujetas con todas tus fuerzas, del cual no te sueltas. Y, poco a poco, esa tristeza empieza a desaparecer o, por lo menos, tú tienes la intención de que salga de ti. Ya no es todo negro, ahora es de un gris claro. Se queda enterrado en lo más profundo de tu ser, y sigues viviendo, sonriendo, dándole sentido a las cosas hasta que te das cuenta de que ha desaparecido, de que ya no queda nada, de que, en realidad, sólo era una etapa, algo que no te mataría. De que, en toda tu vida te iban a pasar mil cosas, buenas y malas, pero que de todas, por mucho tiempo o esfuerzo que te costara, podrías salir.

sábado, 15 de marzo de 2014

No puedes evitar tomar decisiones

Esos momentos en los que no sabes lo que quieres, lo que necesitas. Esos momentos, en los que ni siquiera sabes como te sientes. Sólo quieres estar sola, alejada del mundo. Sin saber nada de nadie, ni de ti. Quieres desaparecer del mundo, y volver sólo cuando hayas conseguido tener tu vida totalmente centrada. Porque ya no puedes más, necesitas tenerlo todo en su sitio. Tienes que descubrir, de una vez por todas, que es lo que quieres, lo que necesitas, lo que puedes soportar. Aquello de lo que eres capaz.